1925 Celedonio Añez Sánchez y Rosario Sánchez Sánchez
La emoción y el agradecimiento son los dos motivos principales que me empujan a crear esta página. Emoción por descubrir el nombre y el nacimiento de mi quinto abuelo, y agradecimiento a la persona que lo ha hecho posible.
Aunque debuto hoy, soy asiduo *navegante* de las publicaciones que esta Asociación -PLAZA DE BENINAR- divulga.
Celebro y valoro el trabajo de investigación de genealogía, tan concienzudo y esforzado, con el que nos ha obsequiado a la familia y a mí, Paco Maldonado “*Indaloxes*”, para descubrir la raíz de una de las ramas de mis antepasados.
Tenía un gran interés en estudiar el árbol genealógico familiar, pero no logré cumplimentarlo, porque gran parte de los libros fueron destruidos durante la Guerra Civil, y por carecer del suficiente conocimiento y el tiempo necesario que se requiere para buscar en los diferentes archivos que necesita este minucioso trabajo.
Mi interés por el origen del apellido, nació en mí, gracias al comentario que me hizo mi tía María Añez antes de fallecer. Según me contó, cuando era pequeñita, su abuelo Esteban, le dijo, que los primeros Añez eran tres hermanos que provenían de Italia y se instalaron en Las Alpujarras; este hecho despertó mi curiosidad por saber qué hay de verdad y qué de mentira en una transmisión oral.
Con el excelente trabajo de investigación que ha realizado Paco Maldonado, ha demostrado que María estaba en lo cierto; y su abuelo Esteban Añez Sánchez se estaba refiriendo al bisabuelo de éste Vicente Añez (María, por lo tanto era “chozno” de Vicente -esta extraña palabra que la escuché decir por primera vez a mi abuela materna, Clemencia, hace referencia al padre del tatarabuelo, o sea al 5º abuelo, a partir del cual no existe sustantivo para designarlo y se nombran de 6º, 7º…, abuelo).
Cumplimentaré los descendientes de los Añez del s. XX puesto que, Paco Maldonado, por discreción y para evitar que nadie se sintiera ofendido (Paco *dixit*), se detuvo en el siglo XIX. Paco, nos llena de orgullo, satisfacción e interés -como también te lo ha confirmado mi primo-, que alguien ajeno a la familia ofrezca su tiempo en investigar el árbol genealógico, cuando sabemos lo ardua y entretenida que es dicha tarea:
Esteban Añez Sánchez (darriqueño) casado con María Salvadora Sánchez Baños (darriqueña) el 31-XII-1889, tuvieron varios hijos, entre ellos Celedonio Añez Sánchez (mi abuelo) nacido en Darrical a las 18 horas del 13-II-1889 y fallecido en Benínar el 22-I-1966 (como anécdota, por primera vez, esta fecha figuraba escrita con bolígrafo en los libros del Ayuntamiento de Darrical -las anteriores estaban escritas con pluma-). Se casó con Rosario Sánchez Sánchez (beninera) y ambos vivieron siempre en el cortijo de La Vegueta; excepto unos años que residieron en Cuba.
Tuvieron siete hijos: Rosario (fallecida), María (fallecida), Mariana, Esteban, José Antonio (mi padre), Celedonio y Elia. Todos nacidos en Benínar, menos Esteban que accidentalmente nació en Cuba.
José Antonio Añez Sánchez nació el 29-I-1927 se casó con Dolores Clemencia Sánchez Rincón (beninera) el 21-II-1947, de esta unión nací yo en Almería, -unigénito- y cuarta generación de homónimos apellidos.
Me casé en primeras nupcias con María del Rosario Rivas Sánchez (fallecida) y tuvimos dos hijos, últimos descendientes de esta saga (por una rama de este árbol), Darío (10-VII-1975), y Alejandro (2-IV-1980). En segundas nupcias estoy casado con María José Torroja Mateu.
Las cifras de los que actualmente llevan como primer apellido Añez, en España, están próximas a las cien personas (cifras obtenidas de un organismo público), y en el extranjero me inclino más por la cantidad que nos facilita Rafael Bailón. Los Añez de Almería y provincia, con toda probabilidad, son descendientes del mismo tronco de Vicente Añez.
Si tenemos en cuenta las mujeres que lo llevan en primer lugar, los solteros y los que no hayan tenido descendencia, no es un apellido con un futuro muy halagüeño. En Barcelona, ciudad donde resido, en el listín telefónico, además de la familia había, sólo, dos o tres más. Y seguramente si preguntáramos a los parientes, dirían que casi siempre han tenido que deletrearlo por lo extraño que sonaba. Como dato curioso, encontré una vez a un señor que coleccionaba apellidos españoles acabados en “ez” y entre los muchos que tenía, el mío le extrañó por lo desconocido que le resultaba.
Yo mismo tuve que rectificar mi partida de nacimiento que constaba erróneo el apellido; puesto que lo habían inscrito con “s” en vez de “z”. De todas maneras, tal y como dice mi hijo Alejandro, somos el resultado de múltiples ascendientes, que, si los estudiáramos a todos ellos, al final la mayoría de los españoles estaríamos entroncados.
He indagado algo sobre Pisa (ciudad que visité en 1975) y pertenece a la región de la Toscana, pasa por ella el río Arno -el mismo que antes baña la hermosa ciudad de Florencia- dista del mar Tirreno 12 km. Ignoro si en el siglo XVIII era o no navegable (como lo fue la ciudad de Sevilla), pero, Gonzalo de Berceo en su obra “Milagros de Nuestra Señora” escrito entre 1216-1246 dice lo siguiente en el milagro nº XV: ” En la ciudad de Pisa, ciudad bien cabecera, que en *puerto de mar yace*, rica de gran manera…”
Este verso me hace pensar que tal vez lo fuera, y especulo con la posibilidad de que Vicente Añez (los italianos sólo tienen un apellido) saliera de Pisa en barco y pudiera llegar al puerto de Adra, y desde allí anduviera río Verde arriba, hasta llegar a Darrícal (como actualmente lo están haciendo algunos magrebíes para evitar que los deporten).
Tengo dudas sobre dos cosas; los apellidos que acaban en sufijo “*ez*” son de origen español, como todos saben, y significa “*hijo de”* Añez deriva de Fañe (nombre muy extraño y desconocido, que ya lo era en el siglo XI ). Esta costumbre de apellidarse con el nombre del padre duró hasta cerca del s. XIII; es decir si el padre se llamaba Álvaro el hijo sería Álvarez, si Sancho sería Sánchez, etcétera.
Según Carlos Eduardo Solivérez -Dr. en Física y Diplomado en Ciencias Sociales, académico de la Academia Costarricense de Ciencias Genealógicas- en un estudio publicado por la Academia del mismo nombre, Revista Electrónica nº 11, septiembre de 2008, sostiene que el primer Añez documentado era Álvar Fáñez de Minaya primo y lugarteniente de Rodrigo Díaz el de Vivar conocido como el Cid Campeador; en el poema épico “El Cantar de Mío Cid” se le cita en numerosas ocasiones con diferentes nombres: Álvar Háñez, Fáñez de Minaya, ffanez, etc. (en esa época la ñ no existía surgió como abreviatura de la nn doble, puesto que los amanuenses le añadieron la vírgula a la n para ahorrarse trabajo y ganar tiempo). Siendo uno de los apellidos más antiguos que hay en España, como también lo son García o Velasco, el Dr. Solivérez cree que podría descender de los visigodos por el nombre de Alvarus o Aluarus. Sin embargo sigo pensando que el apellido es de origen español y tal vez hubo un Añez que viajó de España a Italia en un pasado que aun falta por descubrir.
La otra duda que me surge es, cómo Vicente eligió para instalarse una aldea remota de Las Alpujarras y, probablemente desconocida, por los pisanos; puesto que las tierras arrebatadas a los moriscos, debían estar ya repartidas, y no era zona minera ni industrial que pudiera atraer la inmigración. ¿Sería, tal vez, la tierra de los antepasados de Vicente lo que le atrajo venir a España?
Desde aquí hago un llamamiento a Paco Maldonado y abusando de su generosidad, le pido colaboración para seguir investigando, si es necesario ir a Pisa, pues iremos, pero sin su valiosa ayuda me veo bastante inseguro en la faena.
Por mi deseo de colaborar, y en agradecimiento, hemos enviado a Paco por medio de mi hijo Alejandro (gran colaborador técnico, sin cuya ayuda no hubiera sido lo mismo) cerca de cien fotografías familiares “*envueltas*” en un fondo musical y tiene nuestra autorización para publicarlas en las *webs*de la Asociación, si considera que puede ser de algún interés.
Agradezco la paciencia de los lectores que hayan llegado hasta aquí, y especialmente a Paco Maldonado por la atención desinteresada que nos prestó.
Y, como homenaje a la memoria de nuestro antepasado Vicente Añez, quisiera cerrar este capítulo dedicándole una entrañable canción – en la voz de Doménico Modugno, un paisano de Vicente-. Desde el “*reyno**”* (transcripción literal de la partida de bautismo de Benito Añez) que ahora se encuentra, recordará cuando se despidió para siempre de la torre inclinada de su encantadora ciudad mecido por las olas del “Mare Nostrum”; y a la vez puede ayudar como despedida de todos los benineros, vivos y muertos, que hayan tenido que abandonar el pueblo por los avatares de la vida.
Gracias a la decisión que Vicente tomó en su día, los Añez lo podemos ver y contar.
(a quien pueda interesarle la letra…)
*AMARA TERRA MIA*
Sole alla valle, sole alla collina,
per le campagne non c´è, più nessuno.
Addio, addio amore, io vado via,
amara terra mia, amara e bella…
Cieli infiniti e volti come pietra,
mani incallite ormai senza speranza.
Addio, addio amore, io vado via,
amara terra mia, amara e bella…
Tra gli uliveti, nata gi la luna,
un bimbo piange, allata un seno magro.
Addio, addio amore, io vado via,
amara terra mia, amara e bella…
(cuya traducción sería…)
Sol en el valle y sol en la colina,
todo parece estar fuera del tiempo.
Adiós amor, adiós me marcho lejos,
Amarga tierra mía, amarga y bella.
Cielo infinito y duro como acero
donde el futuro es solo un árbol seco.
Adiós amor, adiós me marcho lejos
Amarga tierra mía, amarga y bella.
Tras los olivos se asoma la luna
un niño llora mientras mama de un pecho seco.
Adiós amor adiós me marcho lejos,
Amarga tierra mía, amarga y bella.
José Añez Sánchez